Miguel Hernández Communication Journal | nº 4 | Año 2013

La mujer cubana en el ejercicio del periodismo deportivo

In MHCJ nº 2 (2011) on 13 enero, 2011 at 20:09

Gladys Caridad Seguí León

Prof. Asistente | UPR (Cuba)

MHCJ nº2 | 2011 | 01-14 (pdf)

 

La presente investigación demuestra que el ejercicio del periodismo deportivo en Cuba es un coto cerrado de hombres. Ninguna mujer periodista es narradora de eventos deportivos en medios y solamente dos ejercen el periodismo deportivo en condiciones similares a los hombres.

La mujer cubana en el ejercicio del periodismo deportivo

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Cuban women in sports journalism

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Gladys Caridad Seguí León

Prof. Asistente del Departamento Comunicación Social y Periodismo

Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas

Universidad de Pinar del Río-Hermanos Saíz Montes de Oca (UPR), de Cuba

gladysc@fcsh.upr.edu.cu

Resumen: En ese trabajo se evidencian las contradicciones existentes entre la libertad de derechos de la mujer a ejercer un trabajo mientras se encuentre capacitada para hacerlo instituido a nivel estatal y la desigualdad a nivel social. La mujer cubana hoy goza de muchas libertades y la discriminación hacia la misma ha disminuido, sobre todo su erradicación a nivel social.  Goza de libertades que aún no sueñan otras en el mundo, la escolaridad, el trabajo el derecho a percibir el mismo salario que el  hombre cuando desempeñan una labor común, constituye algunas de estas facilidades. Sin embargo, desde la sociedad la mujer continua viviendo bajo los estatutos del patriarcado, si bien la violencia intrafamiliar contra las mismas es en menor medida y se combate con la colaboración de la Federación de Mujeres Cubanas (F.M.C.)  organización  que desde su fundación trabaja por la  incorporación y libertad de la mujer en la familia y la sociedad, existen esferas  aún dónde la mujer no ha podido desempeñarse en reales condiciones de igualdad. Una de estas pocas  esferas es el ejercicio del periodismo deportivo y muestra de ello es no sólo la cantidad de estereotipos que rodean la profesión, el trabajo que pasan estas mujeres para llegar a ejercer, aún no existe en el país ninguna mujer narradora y de  once mujeres que se dedican  a informar sobre deporte sólo lo hacen exclusivamente como periodistas deportivo dos de ellas.

Palabras clave: Género; machismo; empleo; derechos; desigualdad; profesión.

Abstract: In that work the existent contradictions are evidenced among the freedom of the woman’s rights to exercise a work while you be qualified to make it instituted to state level and the inequality at social level.  The woman Cuban today he/she enjoys many freedoms and the discrimination toward the same one has diminished, mainly their erradicación at social level.  He/she enjoys of freedoms that others don’t still dream in the world, the escolaridad, the one I work the right to perceive the same wage that the man when they carry out a common work, it constitutes some of these facilities. However, from the society the continuous woman living under those statutes of the patriarcado, although the violence intrafamiliar against those same it is in smaller measure and you combats with the collaboration of the Federation of Cuban Women (F.M.C.) organization that from its foundation works for the incorporation and the woman’s freedom in the family and the society, spheres still exist where the woman has not been able to to act under real conditions of equality. One of these few spheres is the exercise of the sport journalism and it shows of it is not only it the quantity of stereotypes that you/they surround the profession, the work that these women pass to end up exercising, still any woman narradora doesn’t exist in the country and of eleven women that you they dedicate to inform on it deports they only make exclusively it as sport journalists two of them.

Keywords: gender; machismo; employment; rights; inequality; profession.

Sumario: 1. Introducción. 2. Desarrollo. 3. Conclusiones. 4. Bibliografía.

Summary: 1. Introduction. 2. Corpus . 3. Conclusions. 4. Bibliography.

1. Introducción

El género se manifiesta a partir de la construcción social que define lo masculino y lo femenino, sobre las características biológicas establecidas por el sexo. Posee aspectos subjetivos como los rasgos de la personalidad, las actitudes, los valores y aspectos objetivos o fenomenológicos como las conductas y las actividades que diferencian a hombres y mujeres. Como categoría de análisis, el género, explica los factores que conducen a las desigualdades entre mujeres y hombres; pone de manifiesto el carácter jerarquizado de las relaciones entre los sexos, construidos en cada cultura, y por tanto facilita el cambio de esa realidad. Agendas políticas nacionales y organismos internacionales han tratado, desde hace más de dos décadas, la situación de desventaja de las mujeres, en cuanto a las desigualdades y las injusticias a las que han sido sometidas a lo largo de la historia, respecto a los hombres.

En la Cuarta Conferencia de la Mujer celebrada en Beijing en 1995, se enfatizó en el enfoque de género como reflejo de las discusiones de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (CIPD) llevada a cabo, en el Cairo, Egipto, el año anterior. En esta conferencia, la equidad de género y el empoderamiento de la mujer fueron aceptados como piedra angular para la planificación de programas de población. Se asumió el enfoque de género, que considera que las relaciones entre hombres y mujeres forman parte de la estructura que conforma las desigualdades sociales. Los resultados de investigaciones que han empleado estos indicadores han situado a Cuba en posiciones ventajosas con relación a los países subdesarrollados del continente, debido a que el Estado Cubano ha realizado grandes esfuerzos por eliminar las injusticias sociales. La discriminación entre hombres y mujeres ha disminuido ostensiblemente sobre todo en lo relacionado con la macroeconomía debido al logro alcanzado en muchas esferas, por ejemplo: la escolaridad, el trabajo, el derecho de hombres y mujeres a recibir el mismo salario cuando se desempeña una labor común.

Cuba ha reafirmado su  condición de tercer país en el mundo con mayor número de mujeres en el Parlamento. Si un lustro atrás ellas representaban el 36 por ciento de sus miembros y la isla antillana ocupaba el octavo lugar en ese indicador, ahora en la VI Legislatura constituyen el 43,18 por ciento, pues ascendió a 219 el número de féminas en el máximo órgano de gobierno. De acuerdo con datos de la Unión Interparlamentaria, a la Antilla Mayor solo la superan Rwanda, con el 48,8, y Suecia, con el 47,3, por ciento de mujeres diputadas, a la vez que también desplaza a Costa Rica del puesto cimero que ocupaba en América Latina.

1.1. Mujer y empleo

Aunque la masiva presencia de la mujer en la esfera profesional  es una cualidad adquirida durante la revolución en la estructura del empleo en Cuba, que ha roto el mito de la irracionalidad femenina; aún se conservan rasgos tradicionales de la división sexual del trabajo como es la feminización del sector de los servicios y administrativos donde la presencia masculina sigue siendo muy baja. Ello se corrobora también con los indicadores elevados de participación de la mujer en los sectores de la  educación y la salud pública. El análisis genérico de la estructura ocupacional nos permite identificar cambios importantes que expresan una cierta aproximación en la posición ocupacional de los diferentes sexos;  fenómeno que se ha producido debido a las mayores  posibilidades que para el empleo ha tenido la mujer. Lo que no quiere decir que se hayan liquidado  las desigualdades   pues aún podemos hablar de trabajos feminizados y masculinizados.

El proceso de equidad laboral no puede asociarse  exclusivamente a los cambios en la educación de los recursos humanos  pues el también está asociado  a transformaciones tecnológicas que modifican las condiciones laborales favoreciendo un tipo de trabajo más intelectual que físico donde la mujer pueda revelarse como un ser racional.

La segunda tendencia apunta hacia un desplazamiento de parte de la fuerza de trabajo femenina del sector tradicional al emergente en los momentos en que se viene produciendo un proceso de reestructuración de la economía, lo cual implica nuevas realidades laborales para la mujer.[1] Una de las esferas de actuación de la vida donde el sexo femenino se ha ido imponiendo por sus propios esfuerzos y la tenacidad con que ha asumido las responsabilidades en cada momento es el deporte, sin embargo es inexplicable el déficit que tenemos en nuestro  país de mujeres dedicadas al ejercicio del periodismo deportivo.

El interés por conocer cómo se pone de manifiesto la inequidad de género, en el periodismo deportivo en Cuba ha motivado a la realización de este trabajo  para el cual se plantea el siguiente objetivo: Explorar  los conocimientos individuales y principales manifestaciones de desigualdades de género en el ejercicio del Periodismo Deportivo en Cuba.

2. Desarrollo

El concepto de género ha sido utilizado por la comunidad científica para expresar  todas las diferencias entre hombres y mujeres construidas socialmente. Estas diferencias se manifiestan en los roles que desempeñan, en la división del trabajo, en el espacio doméstico y público, además en las relaciones de poder que derivan precisamente de las diferencias de género (construcción social) y no del sexo (constitución biológica). Con la utilización de la perspectiva teórico-metodológica de género, se pretende contribuir a una cosmovisión de la humanidad que no se focalice en el hombre, como de hecho ha ocurrido en el pensamiento científico androcéntrico, que excluye a la mujer, por ello, uno de los elementos centrales, es el estudio de las relaciones entre ambos en un contexto histórico, socioeconómico, laboral y cultural específico.

En este contexto es importante destacar  como la participación creciente de la mujer cubana en la esfera del trabajo, responde al conjunto de transformaciones políticas, económicas y culturales que ha llevado a cabo la revolución, con el objetivo de promover la incorporación femenina en todos los ámbitos sociales, así como su preparación técnica y profesional. No obstante, la presencia femenina en actividades que comprenden el ejercicio del poder, es aún insuficiente y no se corresponde con los niveles de participación alcanzados, problemática central de la que parte el presente análisis.

Entre los roles y funciones asignadas tradicionalmente a  las mujeres no ha estado presente el de la dirección, por lo que la repuesta a, ¿quién hace qué?, ¿dónde y cuando?, ¿cómo se reparte el trabajo, la autoridad y el descanso entre hombres y mujeres?  Sigue reproduciendo  la posición  subordinada  de las mujeres a los espacios de dominación masculina. Esto se produce a partir de la existencia y supervivencia de supuestos históricos que han establecido una  división del trabajo según el sexo, y que tienen como base explicativa una condición física femenina inferior, que fundamenta  la división de funciones según el género. Dentro de estas funciones, se incluyen las funciones de dirección en la esfera del trabajo  que marginan por las mismas razones a las mujeres del ejercicio del poder. Es por ello, que los temas sobre género, trabajo y poder cobran una importancia central en el análisis de las relaciones económicas, más aún si estos temas no han sido lo suficientemente investigados.[2]

2.1. Feminidad y deporte

En sus orígenes, el deporte moderno no era un mundo de mujeres y, además, los hombres no toleraban la presencia de las mismas. Así, a diferencia de la masculina, la historia del deporte femenino comienza con las reivindicaciones de las mujeres por acceder al mismo. Y aún hoy, cuando la presencia numérica de las mujeres en el deporte es muy grande, éstas siguen siendo objeto de trato desigual, de acciones discriminatorias. Desde el punto de vista histórico, la posición de rechazo respecto a la incorporación de la mujer al deporte se acompañaba de un discurso patriarcal que dictaba lo que podían hacer o no en este ámbito. Como en tantas otras esferas de la vida, el médico, el padre (y, con frecuencia, la madre, actuando como reproductora de los valores dominantes) y el cura eran los encargados de transmitir estas normas. Partiendo de estas consideraciones, se establecían prescripciones muy concretas respecto a los deportes aptos para mujeres y a los que no lo eran.

Con el decursar de los años en el mundo las mujeres se han ido incorporando al deporte de forma progresiva, aportando al mismo sus valores y modos de hacer, especialmente las deportistas de élite, que tienen mayor autoexigencia a pesar de que son objeto de mayores discriminaciones. También hay que señalar que todavía existe algún rechazo social en relación a la práctica de ciertos deportes por parte de mujeres. Cuanto mayor sea la distancia de los mismos respecto al estereotipo hegemónico de feminidad, mayor es el rechazo, como por ejemplo boxeo, rugby, halterofilia.

2.2. La mujer en los medios de comunicación deportivos

La presencia de la mujer en los medios de comunicación deportiva es una de las asignaturas pendientes en el mundo del deporte. A pesar de la incorporación de la mujer a la práctica deportiva en los últimos 25 años en la sociedad, todavía no se contempla a la mujer desempeñando labores relacionadas con el deporte, a no ser de entrenadora de deportes considerados femeninos.

En las emisoras de radio empiezan a oírse voces femeninas hablando de fútbol, en los espacios deportivos de los fines de semana. Incluso hay mujeres que escriben columnas en los grandes diarios deportivos. Además, ya no resulta extraño un rostro femenino presentando la información deportiva general (María Escario y Olga Viza, ahora en informativos españoles, han sido los casos más recientes).

Y aunque el estilo literario deportivo no ha asumido el papel que desempeñan las mujeres en el mundo del deporte en la actualidad, el protagonismo de las mujeres en los medios de comunicación va en aumento. Hace más de una década, surgió en los medios una camada de mujeres que le dieron otro condimento al periodismo deportivo. Margarita Wais, Viviana Semienchuk, Angela Lerena y Milagros Lay González, son las mujeres más conocidas en el mundo que rompieron los tabúes

Desde hace un tiempo las mujeres han copado la pantalla de los programas deportivos, un terreno reservado en forma exclusiva para los hombres, que debieron aceptar la invasión a un lugar que consideraban propio.  Si hay algo que está claro es que muchas chicas van a surgir en los medios en el mundo del fútbol. Algunas seguirán los pasos y la escuela dejada por estas cuatro periodistas, haciendo gala de la capacidad que ellas poseen.

Y a no preocuparse, porque cada vez serán más y porque, le guste o no, llegaron al deporte para quedarse.[3]

2.3 ¿Género y Periodismo Deportivo en Cuba?

Es conocido por todos, la existencia de una mujer en Cuba que ha dedicado parte de su vida al deporte, no desde un campo, una pista o un estadio beisbolero sino con la palabra, mujer que ha roto esquemas, mujer sin barreras: Julia Osendi. La popular periodista deportiva se inició hace ya más de treinta años, pero no fue esta una tarea sencilla, en sus inicios tuvo tropiezos,  fue maltratada, rechazada y poco considerada por deportistas, entrenadores y la afición en sentido general. Era la primera mujer que se atrevía a  transitar en un mundo  que hasta entonces había sido sólo de hombres.

Su profesión quizás ha roto en algo ese machismo que aun subsiste; pero ya a estas alturas ese mito de que las mujeres no saben de béisbol no es válido. Las madres de los peloteros, las novias, la familia, las muchachas que van al preuniversitario y a la secundaria básica, todas saben de béisbol. Pero nos queda mucho camino por transitar todavía, para romper con estos machismos, Julita confiesa haber tenido que trabajar tres veces lo que un hombre para que se le reconociera su trabajo.

2.4 Metodología empleada para la recogida de la información

El intento por estudiar las manifestaciones o peculiaridades que asumen las inequidades de género en el ejercicio del periodismo deportivo en Cuba, a partir del estudio de los aspectos más relevantes de la identidad de mujeres y hombres radica esencialmente en la importancia que posee la forma en que definen y viven las mujeres su individualidad, a partir de los valores y normas sociales impuestas y heredadas. Los criterios de mujeres y hombres difieren mucho, por la misma razón de los factores trabajo doméstico y desempeño social, se aplicó en esta investigación una entrevista a dos mujeres y dos hombres que ejercen el periodismo deportivo en Cuba, la entrevista nos brinda gran cantidad de información y se ajusta a las características de los entrevistados al constar de ocho preguntas sencillas y fáciles de contestar por personas que carecen de tiempo para hacerlo.

En la evaluación de esta problemática la utilización de la entrevista resulta indispensable pues permite de una forma sencilla para el investigado ofrecer información sobre sus conductas, su accionar en el trabajo y su proceder con la pareja y las labores domésticas (en el caso de los hombres) y de cómo son tratadas y los obstáculos que han tenido que vencer  (en el caso de las mujeres). Esta  investigación significa un reto, pues los hombres no sólo encuentran normal la presencia de estereotipos machistas en el medio, sino que no los asume como tal.

En cuanto a la aplicación de la entrevista, se realizó un estudio a dos mujeres y dos hombres de los medios de comunicación, específicamente periodistas deportivo que no forman pareja entre sí,  estas mujeres tienen hijos y sus edades oscilan entre los 35 y 55 años, para un promedio de 45 años, una de las mujeres de la  muestra se encontraba casada y una separada, ambas periodistas de formación una conductora de TV y la otra de  prensa plana. Los dos hombres, tienen hijos  y oscilan entre las mismas edades  y con el mismo promedio de edad de las mujeres, los dos casados y periodistas de formación uno conductor de TV  y el otro de  prensa plana.

Durante la entrevista se constató la existencia de prejuicios asociados al desempeño del periodismo deportivo, éste no es considerado un trabajo de mujeres, lo pequeño de la muestra se debe a la escasa participación de la mujer en este campo, entre redactores, comentaristas, narradores, periodistas de los diversos medios sólo encontramos en el país un total de tres mujeres que se dediquen por entero al deporte, sin colaborar con otro tipo de información.

En el caso de las mujeres ambas entrevistadas pasaron mucho para llegar al periodismo deportivo, siendo ese su mayor deseo desde que cursaban la carrera:

Cuando pasé la Universidad me mandaron a la radio a tratar la agricultura, a pesar de haber sido el primer expediente y de pedir prensa plana y periodismo deportivo. Lo asumí como debía hacerlo, luego me fui introduciendo en el mundo del deporte, hasta que conseguí ser periodista deportivo.  Entré con la ayuda de Eddy Martín, pero tuve que hacer una prueba antes. En realidad siempre colaboré con la redacción deportiva, desde que esta pertenecía únicamente al Noticiero Nacional de Televisión. Fue desde los años 80, pero fue muy difícil, soporté insultos y rechazos hasta por parte de los deportistas.

Tuve que ser paciente y esperar mi oportunidad, aún hoy no estoy satisfecha con lo logrado, es un mundo de hombres y no tienes muchas oportunidades, me gustaría hacer más pero no puedo.

Estas mujeres están marcadas por su profesión por la que no han sido debidamente consideradas por el público, la familia y hasta los compañeros en ocasiones, los prejuicios y el machismo no las han dejado ejercer con plena libertad y en reales condiciones de equidad y  si bien no se les ha impedido, se les ha obstaculizado bastante la posibilidad de  ejercer:

Bueno, primero que todo, si me toca volver a nacer y eso tu sabes que es muy difícil yo quisiera volver a ser mujer porque a mi me encanta mejorar de frente y luchando, pero… me ha costado la vida…, si iba a durar 70 u 80 años como los Osendi de España me quedo con la edad que tengo, que no voy a durar. Sinceramente nunca hablé de mis compañeros, nunca pisé a nadie para subir, nunca me acosté con nadie para subir. Yo estaba hace unos días rememorando, ahora pagan los documentales, ¡ahora todo el mundo hace documentales! Pero en la época mía Julita cogía y se iba para el círculo infantil con los tres niños a pie, cogía la 203, que si los choferes de la 203 están vivos se acuerdan, los dejaba ahí y me iba a coger la 27 en Nuevo Vedado y salía hasta el ICRT. Cuatro o cinco de la tarde venía recogía los muchachos los dejaba aquí y a las ocho de la noche ¡a pie, en guagua, que no tenía carro! dale para el  ICRT de madrugada, hasta las seis de la mañana que volvía a hacer el ciclo que te dije. El padre  me ayudaba en algo con los muchachos, les daba la leche y los bañaba. El apoyo moral de él era quedarse con los niños y darles el pomo de leche. Entre esos documentales te puedo decir Grande entre los grandes, de Marquetti, El niño Linares, El señor pelotero, todos estos documentales fueron así y ¡sin un medio! con deseo y a pecho. Yo trabajaba lo que un hombre una vez, tres veces y así fue que empezó esta historia hija, no me quedaba más remedio, era una pelea de león a mono y a mono amarrado, así… eso me ha costado la vida a mí…,¡no me arrepiento! .Si tuviera que volver a empezar haría exactamente lo mismo, pero…¡me costó mucho trabajo llegar aquí!

Existieron desde los inicios muchos estereotipos y aún no me explico porqué, recuerdo que la gente me decía que estaba loca y en la casa cuando le dije a mi familia lo que quería ejercer me decían que eso era cosa de hombres.

Ambas mujeres son firmes en su criterio que no existe igualdad de oportunidades para hombres y mujeres en este medio, pues a los hombres se les hace más fácil el trabajo y no sólo por las labores domésticas sino por las dificultades que han tenido para llegar al medio, ninguna de ellas atribuida a la falta de preparación, sí a los obstáculos que ponen los mismos hombres de no ceder ni compartir su  espacio con las mujeres, estamos en presencia de un medio dónde reina el machismo y la equidad de género tan promovida y ganada a partir de 1959, prácticamente no existe:

¿Con equidad?  No,…eso no existe en Cuba, para la mujer y el hombre no, no, no, se alcanzó la racial y es un gran paso de avance, sigue habiendo racismo, pero se alcanzó. La de género no. No somos iguales.

Ambas mujeres han tenido interrupciones laborales en el transcurso del ejercicio de su profesión y afectaciones de salario e ingresos por este motivo, por lo general las licencias de Maternidad, en este sentido han sido amparadas por la Legislatura  y  además consideradas por sus compañeros de trabajo, igual sucedía con las dos cuando tenían que ausentarse del trabajo por problemas familiares sobretodo con los hijos, en el caso de la entrevistada número dos tuvo varios meses de licencia sin sueldo por cuidad de su suegro encamado. En este último caso vemos como estas mujeres además de excelentes profesionales, son cuidadoras y veladoras por el buen funcionamiento  y desempeño de la familia, así cómo responsables de sus miembros.

Para ambas mujeres ha sido difícil cumplir debidamente con  su trabajo los compromisos con las tareas domésticas:

Toda la vida ha sido difícil…cuando era joven porque tenía que abrirme camino, los niños nacían, crecían…tenía que trabajar mucho más que un hombre…ahora, cuando pensaba descansar, trabajo mucho más también porque ahora soy vieja, y la juventud no se abre paso respetando como nosotros hicimos, sino  empujando.

He tenido que volverme casi maga, el trabajo es mucho y roba mucho tiempo y eso que mi esposo me ayuda  bastante en la casa.

La entrevistada número dos comenta en cuanto a la repartición de las tareas domésticas  que su esposo la ayuda lo que puede mientras que la número uno plantea:

En mi tiempo de casada, mi marido era bien machista, apenas cuidaba a los niños y yo de estúpida me conformaba con eso. Ahora veo la vida de otra forma. ¿Compartir? eso no existe.

Ambas mujeres coinciden en que tienen mayores responsabilidades en el hogar:

Por su puesto, eso no se pregunta. Lo que se refiere a las decisiones en el hogar estas casi siempre son tomadas por los esposos. En mi caso era él. Los dos hablamos y tratamos de llegar a un acuerdo.  

Es importante destacar el peso que ha tenido para estas mujeres el trabajo doméstico, que en ocasiones puede haber constituido un freno en su trabajo, ellas además del trabajo extradoméstico tienen responsabilidades en el hogar que solo ellas pueden cumplir. En el caso de los dos hombres entrevistado sus respuestas fueron más sencillas, cortas y fáciles de ofrecer. Lo más relevante es que son los mismos hombres los que dicen no tener nada en contra de las mujeres en el  medio, pero comparten el criterio que es una profesión de hombres, al contrario de las mujeres no presentaron problemas para ejercer su vocación:

Siempre me gustó el deporte, pero confieso que no fue hasta terminar la carrera que me decidí, me presenté y me aceptaron, desde  entonces como no concibo mi vida sin el comentario deportivo. Desde un inicio tuve la fija idea de lo que quería hacer, entonces en cuanto me gradué y tuve la oportunidad  comencé.

Para ambos hombres fue sencillo comenzar a ejercer, pues no existieron estereotipos de género que le  haya obstaculizado el acceso, con la vocación fue suficiente para ellos, todo lo contrario que en el caso de las mujeres:

No, de hecho recibí mucho apoyo. En lo absoluto, lo único que me hubiera impedido el acceso era la falta de preparación.

Ambos entrevistados reconocen que no existe igualdad de oportunidades para hombres y mujeres en este medio, atribuyéndoles la escasa participación femenina en el ejercicio del periodismo deportivo cualquier causa que no sea el empoderamiento masculino y el casi total cierre de puertas a las mujeres:

Tanto como igualdad no, pero eso es porque a las mujeres no les gusta el deporte. Es que no todas las mujeres son buenas para esto ni a todas les gusta, es relativo son una entre mil.

Ninguno de los entrevistados ha tenido alguna interrupción laboral en el transcurso del ejercicio de su profesión y afectaciones de salario e ingresos por este motivo, excepto en caso de enfermedad. Este caso nos demuestra que los hombres permanecen prácticamente ausentes a los problemas de salud de los demás miembros del hogar, así cómo las situaciones que surjan con sus integrantes, para ellos no hay limitaciones domésticas en su carrera.

Al igual para ambos hombres no  ha sido difícil en ningún momento cumplir debidamente con  su trabajo por su condición de género y los compromisos con las tareas domésticas:

Esa pregunta es para las mujeres, uno ayuda en la casa pero esa responsabilidad es de ellas.

Yo ayudo bastante con las labores domésticas pero nunca me han afectado el trabajo.

Para los entrevistados aunque  se reparten las tareas domésticas al interior de su  familia y colaboran con las mismas, el mayor peso de éstas recae lógicamente en las mujeres de la casa, éstas  tienen mayores responsabilidades aunque son ellos los que toman las decisiones en el hogar.

3. Conclusiones

Las féminas en Cuba pueden dedicar muy poco tiempo a la superación profesional o al ejercicio de su profesión por la carga que implica el trabajo doméstico, que adolece de valoración, más aún cuando se trata de un empleo como el periodismo deportivo dónde la batalla es en el hogar por el cúmulo de trabajo doméstico y fuera por lograr una posición en equidad a los hombres.

Las mujeres que se dedican al periodismo deportivo en nuestro país sufren de una gran discriminación por su condición de género, han logrado manejar un tractor y hasta pilotar un avión pero el  deporte es terreno vedado para ellas, es un mundo sólo de hombres.

En el mundo del deporte queda mucho camino por recorrer respecto a las mujeres y su papel en los medios de comunicación. La inclusión de mujeres periodistas en las plantillas de los diarios deportivos es una asignatura pendiente, ya que aún no han asumido que gran cantidad de sus lectores habituales son mujeres y reclaman un espacio propio en este mundo todavía de hombres.

No estaría de más un replanteamiento de la imagen de la mujer en el ejercicio del periodismo deportivo en Cuba, si grandes figuras olímpicas, mundiales y Panamericano en nuestro país son mujeres, si la mayoría de nuestros periodistas son mujeres, entonces no debe extrañar que haya mujeres interesadas en el medio, es un ejemplo que debemos tomar de otros países dónde la imagen y la voz de una mujer en un partido resulta refrescante dentro de tantas horas de juego.

Habría que evitar continuar con el planteamiento que las mujeres no saben de deporte o que  no les interesa, a estas alturas y en pleno sigo XXI eso ya no es válido.

4. Bibliografía

Graciela González Olmedo (2009):  El empleo femenino. La incorporación de la mujer al mercado de trabajo en cuba. historia y actualidad. Ed. Universidad de Pinar del Río (Cuba).
Gutiérrez Pequeño, José Miguel (2008). Mujer, deporte y  medios de  comunicación. Universidad de Valladolid.
Beneíra, Lourdes (2009): El cambio de la estructura del empleo y la informatización de los puestos de trabajo: Tendencias generales y dimensiones de género. La Habana: Universidad de La Habana.
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Forma de citar este artículo en las bibliografías

Gladys Caridad Seguí León (2010): “La mujer cubana en el ejercicio del periodismo deportivo”, en Miguel Hernández Communication Journal, 2, páginas 1 a 12.  Universidad Miguel Hernández, UMH (Elche-Alicante). Recuperado el __ de ____________ de 2_____ de: http://mhcj.es/2011/01/13/gladys_segui/


[1] Graciela González Olmedo sobre el empleo femenino en Cuba.

[2] Graciela González Olmedo sobre  el empoderamiento femenino en las empresas industriales.

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